40 segundos que pudieron cambiarlo todo
- quintetovalenciano
- 23 may 2023
- 7 Min. de lectura
Actualizado: 14 jun 2023
El Levante UD FS ha pasado en tres años de jugar la final por el título de liga y debutar en Champions League a descender a Segunda División como colista con dos jornadas por disputar.

Desde que el Levante UD FS tocó el cielo en la categoría de plata y subió a la Primera División han pasado ya nueve años. En ese tiempo la progresión del conjunto levantinista en el fútbol sala fue constante, mejorando su resultado anualmente al final de cada temporada, hasta el curso pasado. En él, el conjunto de la capital del Turia daba un paso atrás y se quedaba fuera de los puestos de PlayOff por el título de liga, poniendo fin así a tres participaciones consecutivas. Ese fue el primer retroceso de dos consecutivos, los cuales se han producido de manera rápida y vertiginosa.
Más allá de pelear por los títulos de liga, el Levante UD logró hacerse un hueco en otras competiciones. Dos semifinales de Copa de S.M. El Rey, una semifinal por el título de liga y una semifinal de la Copa de España de la temporada 2020-21 fueron creando al conjunto valenciano un hueco entre los grandes equipos del momento del fútbol sala nacional en unos años en los que el dominio del FC Barcelona FS sobre el resto de equipos era muy patente. Sin embargo, el Levante plantó cara a Inter Movistar y ElPozo Murcia, además de tomar ventaja a proyectos con mayor capacidad económica como los de Jimbee Cartagena, Viña Albali Valdepeñas o Palma Futsal. Eran buenos años para un equipo que progresaba y se asentaba en la élite, con fichajes de relumbrón como los campeones del mundo con Argentina, Maxi Rescia y Leandro Cuzzolino, además de piezas importantes en el plantel como Mario Rivillos, Fede, Araça, Tolrà, Roger o Rafa Usín, todo ello sumado al descubrimiento de jugadores como Rubi o Esteban.
Sin embargo, todo lo bueno se acaba y con el Levante UD FS no ha sido una excepción. Dos años después de su mejor temporada histórica, igualando el récord de victorias consecutivas de la competición, llegando a la semifinal de Copa de S.M. Rey y Copa de España, además de estar en la final por el título de la Liga Nacional de Fútbol Sala, el conjunto granota ha acabado descendiendo a la categoría de plata tras un año en el que llegó hasta el final con opciones de salvarse, no por mérito propio sino por demérito de sus contrincantes por evitar la relegación.
El PlayOff que pudo cambiar el rumbo
Es inevitable echar la vista atrás y caer en el pensamiento de hipotéticas situaciones que hubieran cambiado el devenir de la zaga levantinista. Uno de esos momentos es la final por el título de liga de la campaña 2020-21. Tras un PlayOff en el que superaron a Jimbee Cartagena y Viña Albali Valdepeñas, los de Diego Ríos llevaron al Levante UD a su primera final, aunque para muchos de los integrantes de la plantilla no lo era. En la serie al mejor de tres comenzó golpeando el cuadro granota tras vencer en una tanda de penaltis agónica en el Palau Blaugrana. Muy diferente fue el segundo partido, donde en Paterna se impuso el FC Barcelona por la mínima en el tiempo reglamentario, en la que fue la primera bala perdida de los valencianos.
El tercer partido fue harina de otro costal. El Levante UD se mostró superior a su rival, mostrando el buen hacer de un equipo que durante gran parte del año marchó primero en la clasificación. Los azulgranas lideraron en el marcador todo el partido. Todo salvo los últimos 44 segundos del mismo, cuando Daniel con fortuna hizo subir el empate al luminoso. En la prórroga se puso por delante el Levante gracias a Rafa Usín. Parecía que esa vez sí los granotas se alzarían con el título de liga. Pero el destino tuvo otros planes. Matheus en un alarde propio del día de la marmota llevó el partido a un nuevo empate a falta de tan solo 40 segundos para el final, posponiendo la proclamación del campeón a la segunda tanda de penaltis de la serie. Donde esta vez sí, el FC Barcelona logró hacerse con la victoria tras cinco penas máximas para cada equipo. Pese a ello, la temporada del Levante UD FS fue para enmarcar, como bien remarcaba su presidente al término de la final.
El año de la no consolidación
El proyecto del Levante UD FS se quedó a las puertas de lograr su primer título nacional. Estar tan cerca de sumar ese éxito le valió a los azulgranas para sumar el billete a la siguiente edición de la máxima competición continental. El debut de los de Diego Ríos en la Champions League comenzó con la presión de no quedarse atrás respecto a las hazañas de otros clubes españoles en dicha competición: nunca un debutante español se había quedado sin alcanzar la Final Four, ronda donde se disputan semifinales y final en un formato de sede única.

Si la plantilla granota podía sufrir un revés, lo sufrió. En verano Esteban, máximo goleador de la escuadra y nombrado como tercer mejor jugador del mundo, puso rumbo a Portugal para recalar en las filas del Sporting CP. Su baja se sumó a las de Jorge Santos y Carlos Márquez, capitán de la plantilla que puso fin a su trayectoria. La importante baja del ala-pívot catalán trató de ser paliada con la incorporación de Álex García, quien el curso anterior había anotado 15 dianas. No le pudo salir peor la jugada al Levante UD, no por acierto o desacierto en el fichaje, todo lo contrario. A tan solo dos semanas de que la temporada diera el pistoletazo de salida, el fichaje que pretendía hacer olvidar a Esteban se rompió el cruzado, lo que se tradujo en que Álex García no llegó a debutar con la zaga levantinista. Con todos los presupuestos cerrados y con apenas jugadores en el mercado, acabó llegando Juanjo, un pívot joven que pese a ser de la cantera del FC Barcelona y haber jugado en Italia, llevaba un año fuera del fútbol sala profesional.
El año que debió ser el de la consolidación del Levante UD como una oposición a los grandes proyectos tradicionales, fue todo lo contrario. La exigencia física por la Champions League hizo mella en una plantilla que por primera vez en tres años se quedaba fuera de Copa de España a mitad temporada y ya en el tramo final, fuera también de PlayOff por el título de liga. Tan solo 365 días después de haber peleado hasta la extenuación por sumar ese título a su vitrina. El Levante UD cerraba una temporada atípica como décimo clasificado, resultando ser un paso atrás en el buen hacer de las pasadas campañas.
En Europa no fue muy diferente el panorama. Tras una Main Round donde lograron avanzar de ronda como segundo clasificado con cuatro puntos, en un grupo donde cierto es que la fortuna no estuvo del lado levantinista, emparejándose con el Barça. Ya en Elite Round, donde solo avanzaba un participante por grupo, el Levante UD FS se quedó a las puertas de emular las participaciones de anteriores debutantes españoles. Tras caer derrotado ante el conjunto ucraniano Uragan y vencer a los húngaros de Haladás VSE, llegaron al último encuentro con todo por decidir ante los lusos del SL Benfica. Quien ganara se llevaba la gloria de avanzar de ronda. La fortuna, que poco estuvo del lado valenciano en toda la temporada, volvió a dejar a su suerte a los granotas que acabaron derrotados por la mínima (3-2) en un partido que tuvieron contra las cuerdas a los lisboetas.
Descenso en fútbol
El mal año en la temporada 2021-22, sumado al descenso del Levante UD de LaLiga Santander a LaLiga SmartBank, propició una evidente reducción del presupuesto de la sección de fútbol sala. Del teórico año de la consolidación granota como un gran proyecto en fútbol sala a realizar un proyecto con un perfil mucho más low-cost.
Las principales espadas del proyecto salieron del club: Mario Rivillos, Maxi Rescia, Araça, Gallo y Diego Ríos. A sus salidas se unieron las de Álex García y Juanjo, en una muestra evidente del mal desempeño del año anterior. El gran desprendimiento en masa salarial obligó a reconstruir un equipo casi desde cero. El Levante UD apostó por jugadores de perfil bajo sin experiencia en la competición nacional española como Peléh, Antoniazzi y Miranda. Como gran apuesta llegó Jamur, que tras descender con Sala 10 Zaragoza se aferró al proyecto granota para seguir en la élite. A estas llegadas se sumó la incorporación desde el filial de Pachu, quien la temporada pasada ya disputó minutos tanto en España como en Europa.
El proyecto a la baja del Levante UD no ha resultado ser un éxito. Estando en posiciones de descenso desde la jornada 15 del campeonato, cuando Sergio Mullor fue cesado de su puesto como entrenador. La posible falta de recursos del conjunto azulgrana y la necesidad de dar un vuelco a la situación llevó al equipo a incorporar a Carlos Márquez como nuevo entrenador, que volvía a los focos tan solo una temporada después de haber abandonado los terrenos de juego. Sin embargo, el apelo a la figura reconocible no significó una mejoría en los resultados, difícil es hablar de la forma con un equipo que posiblemente estuviera mermado en lo psicológico tras una primera mitad de temporada donde los planes no surtían efecto.
Con la temporada ya finalizada y con el conjunto relegado de categoría como colista, es obvio pensar en qué podía haber ocurrido con el equipo en caso de llegar a ser campeón de liga. ¿Poder mantener a piezas claves de la plantilla o poder acudir al mercado a por jugadores de un perfil superior? La única realidad es la situación de un Levante que peleará por retomar el rumbo de su proyecto lo antes posible y de volver a ofrecer fútbol sala de la máxima categoría en la ciudad de Valencia. El Levante UD FS ha demostrado en el pasado ser capaz de orquestar proyectos ambiciosos y resolutivos con poco margen de maniobra en lo económico. Es la senda a seguir para volver a hablar de gestas únicas en fútbol sala en Valencia.



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